Chispa

Qui no sap en Alcoi qui és Chispa? Potser pel nom pocs el coneixem, però la veritat és que resulta difícil no haver-se creuat mai amb ell pel carrer. Normal, ell viu al carrer, està quan el posen i quan el lleven. Quan fa fred, i quan fa calor. Sempre.

No puc dir que m’he endinsat en l’univers fosc de Chispa, però sí que ho ha fet un amic. I ho ha fet molt millor que ho haguera fet jo amb la paraula, ell ho ha fet en imatges. Toni Miranda li ha pres 1.000 fotografies, totes tendres, que dibuixen a Chispa en tota la seua dimensió. A ell, i d’alguna forma, a tots els que viuen tirats en un racó. És el petit homenatge de Toni, que ha fugit del morbo i ha retratat a Manuel Bernabeu amb molta cura i, baix el meu punt de vista, encert.

I a tot açò, què pinte jo ací? Res. L’única cosa que he fet han sigut unes quantes preguntes i un text per a Toni, que ha adjuntat en el seu projecte de final de màster. El que vos adjunte ací és la meua versió del text, que hui he publicat com un reportatge a ARAMULTIMÈDIA i Ciudad de Alcoy (vos deixe el text en castellà, que era l’original). La versió de Toni és més sensible i es limita a transmetre l’essència del seu reportatge gràfic: que qualsevol persona normal pot acabar tirat en el carrer, un dia qualsevol.

Un día cualquiera, en la calle

Más de 1.000 imágenes y unas cuantas semanas ha necesitado el fotógrafo Toni Miranda para llegar hasta las entrañas de Manuel Bernabeu Vaello, más conocido como Chispa. No es fácil, aproximarse a la verdad de este personaje alcoyano al que prácticamente todos ven, pero nadie conoce.

Músico de la Nova, ciudadano de a pié como cualquier otro, la crudeza de la vida lo empujó a una situación extrema, a la calle, o más bien a un callejón sin salida del que ya no le saca nadie. Ni él mismo parece dispuesto a salir, sino más bien a purgar sus penas recorriendo con su bastón las calles de la ciudad.

“Yo lo veía pasar todos los días por delante de mi estudio y acabé preguntándome como llega una persona a una situación de extrema pobreza y abandono”, explica Toni Miranda, que encaró sus imágenes como parte de un trabajo final de máster universitario, aunque ha terminado por descubrir una historia de carne y hueso, un drama sin buenos ni malos pero totalmente cautivador.

“Al final de todo el proceso, te das cuenta de que cualquier persona, por un detonante o una serie de imprevistos, puede encontrarse en una situación penosa como la de Chispa”, admite el fotógrafo, a la postre retratista de un verso suelto.

Y es que, con todas sus desgracias personales –desde conductas adictivas, al rechazo familiar, pasando por la pérdida de seres queridos en situaciones penosas o incluso el haber contemplado la demolición de la propia vivienda en el casco histórico-, Chispa es un alma libre en desgracia, “que prefiere vivir entre portales que dormir en el albergue de transeúntes, donde lo tienen controlado”.

Con sus defectos a lomos, no deja de ser una víctima de una sociedad cruel, que no respeta a los que salen del camino marcado e incluso les acaba condenando a los peores castigos. La condena de Chispa, como si de un personaje mitológico se tratara, es la de “caminar todo el día sin parar, ya que es la única manera de que pueda dormir por la noche, en la Glorieta o en cualquier lugar de la calle”, comenta su fotógrafo.

A pesar de todo, Manuel Bernabeu, hombre menudo y generalmente amigable, es todavía querido por muchos. Conocido en todos y cada uno de los bares del casco antiguo, los hay que no lo reciben, pero hay otros que aún lo estiman. En la Penya del Bon Humor, por ejemplo, siempre es bien acogido y cuando se da el caso, le invitan a comer a cambio de que toque la batería como en los buenos tiempos.

Quizá Miranda pensaba descubrir en Chispa una víctima más de la sociedad frenética e individualista hacia la que estamos abocados, que cayó por error en un agujero negro del que nadie le ayudó nunca a salir.

Ahora que conoce su historia completa, que incluso sabe del rechazo de Manuel hacia los Servicios Sociales, que le ha acompañado cámara en mano a tantos bares –con sus cervezas-, ha descubierto que su historia, como sus fotografías, no es ni blanca ni negra, sino que está cargada de matices de luz y de color.

Pero no por ello Chispa es menos mártir de la crueldad. En mayor o menor medida, todos lo somos, verdugos y víctimas de un mundo que condena al diferente y lo empuja hasta los confines de nuestro mundo, allí donde no vemos nada.

Esa es la verdad de Manuel Bernabeu Vaello, la de un sexagenario que, un día cualquiera, se vio tirado en la calle sin retorno.

El fotógrafo Toni Miranda ha seleccionado 28 fotografías del reportaje a Manuel Bernabeu para su proyecto final del Máster Experto Universitario en Artes Visuales, Fotografía y Acción Creativa, impartido por la Universifad Miguel Hernández (UMH) de Elche. Tras completar su trabajo, tiene intención de montar una exposición “para que todo el mundo conozca que historias como la de Chispa no solamente se viven en las grandes ciudades”.

(En realitat, aquest reportatge no és un text de MIRADES D’ARA, però sí és un reportatge que aporta una mirada prou més interessant que la meua. La fotogràfica, està clar.)

3 comments

  1. Toni

    Gracies per formar part d’aquest projecte, amb la teua col.laboració aquesta historia arriba a moltísima gent i espere que per lo menos toque la sensibilitat d’algú. Un gran abraç amic

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