“En Múnich, o bien te identificas con el entorno, o bien no encajas”

Elsa Mogollón-Wendeborn, periodista y directora desde 1998 de la revista ECOS de España y Latinoamérica, publicación en español para la comunidad germana, editada en Múnich. Casada y madre de dos hijos, lleva más de dos décadas trabajando en Alemania –llegó en 1990–, si bien inició su carrera profesional en su país. Natural de Cartagena de Indias, es licenciada en Comunicación Social por la Universidad Externado de Colombia.

Lo de hablar con ella es una historia que viene de largo. No son muchas las profesionales latinas en Múnich que ocupen un lugar de responsabilidad como el suyo, ni que atesoren una experiencia laboral tan dilatada. Por eso y más, su caso es especialmente interesante para profundizar en las posibilidades para el trabajo y la vida que ofrece la ciudad. Charlamos de posibilidades laborales, calidad de vida y, inevitablemente, de la emigración española actual. Siempre en clave muniquesa.

Elsa, en la redacción de ECOS

Elsa, en la redacción de ECOS

¿Cómo es Múnich para el trabajo?
Se trata de una ciudad que ofrece muchas posibilidades para el trabajo en todo tipo de sectores. Está abierta a nuevas ideas, por lo que es fácil emprender negocios. En relación con otras ciudades de Alemania, podemos decir que es una de las que más oportunidades facilita.

Quizás hayas conocido el reciente informe de la consultora Mercer, que la declara como la cuarta capital con mejor calidad de vida a nivel global.
Cuando se llega desde otra región europea por unos días, quizás no se aprecie tanto la calidad de vida. En mi caso, al llegar de la Colombia violenta de los 90 el contraste fue enorme, por ejemplo, a nivel de seguridad. Múnich fue como llegar a un paraíso. Aquí puedes ir a cualquier hora del día o la noche y por cualquier lugar sin dejar de sentirte seguro.

La cantidad y diversidad de zonas verdes o poder disfrutar del ocio y la cultura también son cosas muy importantes aquí de cara a mejorar la calidad de vida.

Por otro lado, Múnich y Baviera tienen fama de ser algo aburridas, incluso conservadoras. ¿Qué opinas al respecto?
Baviera es un estado particular y orgulloso de lo que es dentro de Alemania. Eso ayuda a que el viajero sepa al llegar que se encuentra en un lugar especial, por lo que resulta más fácil integrarse o todo lo contrario. Aquí, o bien te identificas con el entorno, o bien no se encaja. En Berlín, por ejemplo, no existe hoy esa autenticidad que se respira en Múnich. En cambio, desde allí se puede percibir a los bávaros como gente folclórica que van por la calle en lederhose. A mi me gusta que la gente esté orgullosa de su cultura.

Sobre el aspecto conservador o no, afortunadamente la ciudad está gobernada por el SPD y los Verdes mientras Baviera mantiene un gobierno conservador. Pero es verdad que aquí no es como en Berlín, en aspectos como la cultura o el arte. Los espacios culturales, incluso los alternativos, están regulados y es cierto que en esta parcela no es una ciudad tan abierta y vanguardista como Berlín, capital. Pero es que Múnich es una ciudad de provincias y si la comparamos con otras ciudades de provincias europeas ofrece más.

¿Una ciudad de provincias?
En lo artístico, sí. En lo económico, no. Baviera es el polo de desarrollo actual de Alemania, junto a otros estados vecinos como Hessen. Es donde se genera el trabajo y se mueve el capital. En ese sentido, es mérito del gobierno conservador del CSU que tuvo la visión de cambiar el destino de un estado agrario y apostar por la industria sin chimeneas, por la investigación, por la tecnología o por los medios de comunicación.

Más allá del trabajo y las facilidades para ello, ¿hay algo de Múnich que no termine de encajar para el extranjero?
Como caribeña, echo en falta la espontaneidad, la posibilidad de ser alegre, de reírse. Aquí hay que bajar la voz, ser uno más entre la masa. Echo de menos algo más de diversidad.

¿Y el clima?
Al comienzo sufría con los inviernos. Ahora me conformo con el sol que tenemos. Me encantan los veranos, se siente la alegría de la gente, en los días más soleados se creen en California.

Dada la crisis económica en España y dada tu posición profesional y como muniquesa, ¿sientes la presión migratoria española sobre Múnich y Alemania?
Sí se percibe la presión, hay que reconocerlo. Antes, en ECOS recibíamos un par de currículos al año de periodistas, lingüistas o fotógrafos españoles interesados en trabajar con nosotros como revista en español. Ahora y desde hace algún tiempo estamos recibiendo entre dos y tres curriculums al día. Españoles que viven en toda Alemania y, a veces, que nos escriben desde España en busca de trabajo. Para mi es muy duro, como directora de la revista, porque aquí no tenemos opciones de dar trabajo.

En lo personal, también lo veo así. Mi marido es pediatra y habla español. Antes recibía algunos pacientes españoles, ahora cada vez atiende a más.

Esa presión, ¿puede terminar por desgastar la convivencia entre alemanes y españoles?
Creo que no. El alemán recibe bien al español, ya que éste tiende a aprender el idioma de inmediato. Es una gran ventaja sobre el emigrante de Turquía o Europa del Este. Aprender alemán es una gran ventaja, una llave que abre las puertas del trabajo en Alemania y casi diría de los corazones de los alemanes.

Habemus extram

Quatre primaveres i quatre extres festers. Mira que m’agafa a lluny i que m’interesse més bé poc pel món de la Festa, però no sé com m’ho faig que sempre acabe esguitat. Esta vegada també: tot i que no he escrit ni una sola línia (no em venia massa de gust, la veritat), m’he menjat la maqueta sencera del suplement fester d’ARAMULTIMÈDIA amb motiu dels moros i cristians en honor a Sant Jordi. No s’alleva massa del que ha vingut sent fins ara, amb 25 pàgines, entrevistes als càrrecs, articles d’opinió de Natxo Lara, Ximo Llorens, Pep Jordà i Raül Llopis i un interessant reportatge de Mauro Colomina. La redacció ha sigut cosa de la mateixa redacció del diari, és a dir, de Rafa Cerdà, Lídia Vila i Andrea Moreno. I encara hem tingut una ajuda més, excel·lent la portada de l’artista alcoià Xavi Carbonell (Balcó en festes). Per cert, en un parell de dies faig una escapada ràpida a Alcoi, per a treballar. Sospite que en parlarem al blog.

A banda de l’enllaç per a consultar-lo al perfil d’issuu d’ARAMULTIMÈDIA, deixe la portada de Xavi Carbonell, molt xula:

'Balcó en festes', de Xavi Carbonell

‘Balcó en festes’, de Xavi Carbonell

Els Alps des d’Olympiapark

Molts poques vesprades a l’any apareixen els Alps tan clars darrere de la ciutat de Munic. Hui era el dia, sol i temperatures suaus per a contemplar al vespre una panorama d’escàndol. Grues, la Frauenkicrhe i les muntanyes que encara conserven la neu de l’hivern. Des de l’Olympiaberg. (Necessite un teleobjectiu.)

Vista dels Alps des d'Olympiapark

Vista dels Alps des d’Olympiapark

Olympiapark al vespre

Olympiapark al vespre

Los guías y las propinas

“Tienes que enseñarte a pedir propinas”. Lo recuerdo perfectamente, fue una de las primeras frases lapidarias que recibí en mi instrucción, más bien callejera en sus inicios, como guía turístico. Ha llovido un montón, en Múnich eso no significa gran cosa, así es que me acuerdo perfectamente. Solamente de pensarlo, me pongo sonrojado, pues yo soy más bien modoso para estos asuntos. Serán cosas del falso pedigrí adquirido tras el paso por la facultad. Porque, la verdad, aunque a días los licenciados nos creamos por encima del bien y del mal, no conozco a nadie que no responda de una u otra manera a los estímulos provocados por el movimiento de una billetera. Yo, no os engaño, soy sensible –especialmente si me siento autorizado moralmente para el estímulo–, por mucho que me escandalice mientras escribo estas cosas y me esfuerce por convencerme de lo contrario. En fin, vayamos al grano, este es un artículo destinado a tipificar cinco modalidades de propina recibidas por el guía de turismo. Aprendices, tomen nota. Viajeros, les digo lo mismo.

1. Propina normal. Como su propio nombre indica, es la más corriente a uno y otro lado del charco. El pan nuestro de cada día, para todos aquellos que guiamos con la ñ. ¿Qué cómo funciona? Muy fácil, consiste simplemente en no recibir absolutamente nada al final de la visita. “Que para eso ya hemos pagado, María”, le argumenta él a ella.

Es la recompensa preferida para sus guías, tras un duro día de trabajo, por parte de viajeros y turistas venidos de todos los rincones de la península ibérica. De hecho, la denominación propina ibérica es igualmente válida para este tipo de apunte bancario, nulo.

Por cierto, dispone de algunas variantes simpáticas. Entre las más singulares: la palmadita en la espalda acompañada de una felicitación por el trabajo bien hecho o la entrega de una tarjeta de visita personalizada, “para que estemos en contacto” cuando vengas por mi pueblo, “que eres un tío cojonudo”. Esta última modalidad es como tirar un penalti al póster, ya que es inevitable que al guía se le haga la boca agua, a veces indisimuladamente, al comprobar que el cliente echa mano de la cartera. Es para coger la tarjeta de visita. Uyyyyy!!!!

Por otro lado, y esto sí que jode, el modo propina normal es radicalmente diferente para los guías anglosajones: oscila entre los 20 y los 50 euros por día, de media, dada la costumbre de gratificar entre británicos, norteamericanos, australianos… La puntilla es cuando un compañero te dice “no te preocupes, es una cuestión cultural”.

2. Propina inesperada. Es la que, en contadas ocasiones, te dan unos españoles al final de una excursión. Ya lo dice su nombre, es inesperada, infrecuente, rara, difícil, reconfortante, feliz… No importa si es de cinco euros o de cincuenta, como no te la esperas te pone muy contento.

3. Propina cantada. Es la que te conceden un grupo de turistas sudamericanos al final de una excursión. Ya de buena mañana, cuando los recoges en el hotel o el punto de encuentro, la puedes ver venir. Eso sí, hay que sudarla, a base de sonrisas, consejos, apuntes en el plano de la ciudad y cosas por el estilo. Cuando los ofreces, quizás no eres consciente de que te estás fabricando una recompensa económica. Pero lo estás haciendo. Sale mejor si ese día vas de tour sin afeitar y vestido con ropa de Zara. Si es vieja, lo bordas. “Pobre español, con lo preparado que está y se ha venido a Alemania a trabajar. Menuda crisis que tienen”. Esto igual te lo dicen que se lo callan, pero lo piensan siempre.

Una variación tan rara como satisfactoria: si vas con un grupo numeroso de turistas y uno de ellos te da una propina cantada, entonces está cantado que todos –igual se escaquea algún español– se sumarán a la fiesta y terminarás haciendo una caja del copón. Viva Bolívar.

4. Propina compasiva. Es una degeneración de la cantada, dolorosa. Si te añaden la frase “yo también he sido estudiante y sé lo que se sufre” te dejan KO. “Señora que estudiar es muy bonito y se puede hacer toda la vida, sin dar pena”. Lo dicho, es infrecuente pero que te den unas monedillas en esas condiciones, más que arreglarte el día, te lo fastidia.

Por imaginar el peor escenario posible: te dan una propina compasiva un día de lluvia, el tour se ha alargado más de lo previsto y además los turistas te caían gordos. Por suerte, esto es atípico.

5. Propina gigante. Esto sí que es extraño. Sucede de uvas a peras, pero de repente un día te viene un señor a última hora que puede pertenecer al grupo de donantes inesperados, cantados o compasivos y te afloja la mosca. Cuando ves el billete de 50 euros se te caen los huevos al suelo, propinando lenguaje apropiado. La verdad, estas propinas duran menos en el bolsillo que un caramelo a la puerta de un colegio. Ese mismo día te la fundes en unas zapatillas, un par de libros o una cena romántica. Qué pena que no sean la norma.

Podría quemar páginas y páginas revelando el lado más visceral del guía turístico, pero no le quiero provocar los vómitos a nadie. Solamente puedo añadir que, por mucho que algunos guías se esfuercen por poner cara de “no sé de qué me hablas”, todos –bueno, siempre hay algún raro–  esperan con los brazos abiertos ese billete apretado entre las manos antes de la despedida. Los más recatados matizarían que “no es para tanto”, añadiendo a continuación que “a nadie la amarga un dulce”. La señora de la media melena y la chaquetita a medida, guía oficial, con su magnetófono y su grupo escolar, es posible que niegue la mayor. Ya que estamos, yo también reniego de todo lo que he confesado. ¿Acaso tengo cara de aceptar propinas?

Per fi

Arribe a casa banyat pedalant. Hui ha plogut; ha fet aire. Fa fred i encara fa falta una jaqueta d’hivern. També hem vist, ja era hora, el sol. Gairebé dos setmanes després, fartíssims del gris borrasca i la boira dels darrers vespres. Sembla que escampa, i els núvols aniran i tornaran. Com toca. Ve aigua. Per cert, ja no estic congelat. Sembla que no nevarà més. Desitge. En qualsevol cas, la calefacció està apagada. Crec que hui sí, la primavera ha vingut a Munic. Espere que siga per a quedar-se.

Les torres de la catedral, hui

Les torres de la catedral, hui

Viaje al sudeste asiático (anexo III). Tuol Sleng y el genocidio camboyano

El paso por la antigua prisión S-21, en Phnom Penh, fue una de las visitas ocultas en el cuaderno de viajes durante nuestro reciente periplo por el sudeste asiático. No tuve cuerpo para comentarla entonces, a sabiendas de que sería un tema difícil de olvidar. Un reciente paseo por el antiguo campo de concentración de Dachau, ya en casa, me hizo recordar la importancia del asunto.

No es la primera vez que posteo aquí sobre un campo de concentración. O peor, de exterminio. Obviamente no son lo mismo. Y aunque los inserte en el Quadern como una recomendación de viaje, está claro que no son lugares para el disfrute. A pesar de todo, y siempre que sea desde el respeto y una perspectiva didáctica, estoy convencido de que conocer de primera mano un lugar como la prisión S-21 equivale a una lección magistral, incomparable, sobre ética.

Tuol Sleng Genocide Museum. Ese es el nombre completo de la antigua prisión de máxima seguridad camboyana, que no hace tanto fue un colegio por el que correteaban niños descalzos entre sus pasillos al aire libre. En 1975, todo cambió inesperadamente, de la misma forma que los vecinos de Oświęcim se vieron sorprendidos por las alambradas de la muerte en 1940.

Aunque la cifra exacta de víctimas de los Jemeres Rojos no se ha confirmado, la población de Camboya descendió en varios millones de personas –se estima que en unos dos- durante su descabellado gobierno de menos de tres años. En este sentido, Tuol Sleng es únicamente el icono, el símbolo de aquél régimen tiránico, que no es poco. Unas 20.000 personas perdieron la vida en esta cárcel ubicada en pleno centro de la capital, víctimas de una crueldad incomprensible que hace saltar las lágrimas a cualquiera.

Creo que Mariola no me vio, pero yo lloré aquella mañana, de la misma forma que lo hice esta misma semana en silencio mientras visionaba el documental sobre la liberación del campo de concentración de Dachau en la Segunda Guerra Mundial. También suspiré ese otro día, en Auschwitz, y seguramente lo haga una próxima vez, al recordar lo acontecido no hace tanto en Ruanda, en Srebrenica, Kurdistán, etcétera.

¿Y, entonces, merece la pena visitar el escenario de un genocidio si sabemos que saldremos del sitio con un mal cuerpo terrible? En mi caso, me reitero: no tengo dudas. No es lo mismo releer las páginas de un libro, incluso ilustrado, que darse un paseo entre las celdas minúsculas y oscuras de un lugar tan miserable como Tuol Sleng.

Allí, mientras reflexiona, uno oye los pajarillos romper un silencio inusual, trata de disfrutar del sol magnífico de Phnom Penh, incluso descubre un lugar a simple vista agradable donde sería posible la relajación. Pero entonces abre los ojos y aparecen a la vista los alambres de espino y un escalofrío rompe toda posibilidad de sentirse confortable. Así es: hasta el lugar más apacible puede convertirse en una fábrica de terror. Está en nuestras manos.

No me recrearé en la visita a la prisión de los Jemeres rojos, los que han oído alguna vez su historia saben que trataron de destrozar cualquier rasgo de civilización moderna en su país. Por eso, las clases medias, los funcionarios, los habitantes de Phnom Penh en general, fueron blancos seguros para los seguidores de Pol Pot. En Tuol Sleng, fueron retratados muchos de ellos, aterrorizados ante sus verdugos, indefensos, sin distinción alguna por edad o sexo. La crueldad no las hace.

Tan terribles como las imágenes de las víctimas son las celdas improvisadas de aquella prisión, las salas de interrogatorio o los restos de la tortura inflingida en el patio.

Suficiente. Dije que no me recrearía y ya lo he hecho demasiado. Aunque no lo anoté entonces, fuimos a Tuol Sleng, en Phnom Penh, y volveríamos mañana sin dudarlo. Solos. Con nuestros hijos. Con nuestros padres. Allí miramos una vez más de frente a la maldad, conocimos de lejísimos la crueldad, recordamos que somos capaces también de lo peor y por esa misma razón no conviene despistarse. Aquel lugar, aquellas fotografías que nunca deberían de haber existido, nos lo recordaron. Por si acaso, la señora que custodia la entrada nos advirtió ya antes de entrar: “Aquí está prohibido sonreír”. Faltaría.

Antigua celda de 'interrogatorios'

Antigua celda de ‘interrogatorios’

Tuol Sleng

Tuol Sleng

Celdas

Celdas

Retratos de las víctimas, por sus verdugos

Retratos de las víctimas, por sus verdugos

Munic. Març de 2013, primavera?

La veritat és que després de més i mig a Àsia no tinc dret a queixar-me de l’hivern a Munic, però és que tot i això se m’està fent més que llarg. Ja ho sabeu, portem una setmana de primavera i fins ara no hem vist altra cosa que no siga nevar i gelar. Hui mateix he fet les últimes fotos de la temporada, espere, de neu. Jo només conec dos hiverns als Alps, amb la qual cosa encara és d’hora per a fer-me una idea clara de si el que tenim enguany és excepció o norma. Així d’entrada recorde la nevada del dia de Pasqua, en ple abril, de l’any passat, però també recorde que fins arribar a allò vàrem tindre molts dies bons. De fet, rebuscant entre l’arxiu de fotos de 2012 he trobat açò:

24 de febrer de 2012, primer dia de sol i 'biergarten'

24 de febrer de 2012, primer dia de sol i ‘biergarten’

24 de febrer de 2012, primer dia de sol i 'biergarten', a Viktualienmarkt

24 de febrer de 2012, primer dia de sol i ‘biergarten’, a Viktualienmarkt

16 de març de 2012. Tarda de 'biergarten' al Englischer

16 de març de 2012. Tarda de ‘biergarten’ al Englischer

17 de març de 2012. Dia de primavera real i sol

17 de març de 2012. Dia de primavera real i sol

25 de març de 2012. Més 'biergarten'

25 de març de 2012. Més ‘biergarten’

2 d'abril de 2012. Personal prenent el sol a l'Isar (alguno sense roba)

2 d’abril de 2012. Personal prenent el sol a l’Isar (alguno sense roba)

27 de març de 2013. Seguim amb dos pams de neu

27 de març de 2013. Seguim amb dos pams de neu

J.O.'s avatarMuniqueando - Guía de Múnich en español - Guía de viajes - Múnich - Munich - München

ECOS de España y Latinoamérica, la revista de actualidad en español dirigida a la comunidad germana, ha incluido una reseña de Muniqueando en su número de abril.  El magazín publica un reportaje sobre blogs en español, escritos desde el exterior.

No nos ocurre muy a menudo, quizás por eso estamos más que contentos. ECOS de España y Latinoamérica, revista de actualidad en español publicada por la editorial Spotlight desde Múnich, se ha acordado de Muniqueando en su reportaje Españoles en la red.

En este reportaje, dirigido a la comunidad germana que aprende español, se comentan varios blogs escritos en nuestro idioma desde el exterior. Además de Muniqueando, es el caso de Un español en Japón, la Parra de Reikiavik o Guirilandia, en clave de humor desde Londres. También sobre Múnich, aparece un enlace al blog  Una española en Múnich, pionero en nuestra lengua y…

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ARAMULTIMÈDIA, premi Joan Valls (o som necessaris)

I després de l‘estrena de la nova redacció, resulta que el cap de setmana guardava una segona alegria per a ARAMULTIMÈDIA: ens han donat el Premi Joan Valls i Jordà a l’Ús i la Promoció del Català. És la primera vegada que aquest guardó que lliura l’Associació d’Amics de Joan Valls des de fa vora vint anys recau en un mitjà de comunicació. O el que és el mateix, resulta que no estàvem bojos, que això del periodisme en valencià a les Comarques Centrals Valencianes no és ninguna xorrada, cosa de marginals. Que servim per a alguna cosa. N’hi ha per a estar agraïts. I la veritat és que ho estem. Jo ho estic a l’altra banda dels Alps i, els que s’ho treballen de veritat, imagineu.

ARAMULTIMÈDIA, premiat

ARAMULTIMÈDIA, premiat

Dia per a celebrar

Si fa un any m’hagueren preguntat per la continuïtat d’ARAMULTIMÈDIA a mig termini haguera contestat: “Eixa és la idea”. Si m’hagueren preguntat per les possibilitats de créixer amb la que estava caient/cau/caurà haguera respost, segur: “Ho veig complicat”. Per això mateix, perquè heu sigut més que valents i heu aconseguit el que semblava impossible, no puc més que treure’m el barret i dir-vos, ben fort: “Felicitats”.

Este divendres estenem la nova redacció, en la que, segons veig, ja no hi ha ni una ni dos taules per als redactors, n’hi ha tres. Tres, que no són poques si ens posem seriosos i reconeixen la realitat que tenim al davant.

Seguiu així –els que ho heu fet possible–, sense presses però sense pausa, sense dubtes, sempre endavant, tractant de normalitzar la nostra llengua com ho hem vingut fent des del primer dia. Fugint de sectarismes però sense cap temor al què diran, perquè nosaltres, vosaltres, sempre tindreu alguna cosa que dir i sempre tindreu, si manteniu el mateix esperit inquiet i conciliador a parts iguals, a molta gent disposada a escoltar-vos. Cada dia més.

Malgrat el que ens vulguen fer creure uns pocs, tenim una llengua minoritzada que mereix el seu espai a la societat; tenim una ciutat condemnada que ens resistim a donar per morta; tenim un territori, unes comarques, que no mereix l’oblit al que ha estat sotmés durant massa temps; tenim molt poc i volem tindre més. Per si fora poc, tenim una crisi més gran dins de les nostres crisis particulars.

I què volem a ARAMULTIMÈDIA? Proximitat, modernitat, normalitat, per damunt de l’excepcionalitat a la que ens tenen sotmesos. Eixa és la nostra gran raó de ser, per això som necessaris i per això és tan gran el que esteu fent amb el vostre treball diari des de la redacció.

Sé que el meu alè ve de molt lluny i que és molt fàcil d’emetre en quatre ratlles, sense suar. Però hi dic com ho sento: esteu fent d’ARAMULTIMÈDIA, i en el moment més difícil, una realitat més llarga, més gran, més forta. Per molts anys.

Spot- ARAMULTIMÈDIA from ARAMULTIMEDIA TV on Vimeo.