Category: #rutaBayern

#rutaBayern: Seebensee

En el año del pésimo agosto, el otoño ha arrancado en Baviera mucho más benévolo de lo esperado. Hasta el punto que nos hemos vuelto a acostumbrar al sol y salir a la montaña sin impermeable. Y si hace justamente un año celebramos el día de la Unidad de Alemania subiendo el Zugspitze (2.962 m), esta vez hemos regresado a la montaña más alta a este lado de la frontera –qué absurdo esto de las etiquetas–, aunque no para encaramarnos a la cima sino para disfrutarla desde enfrente.

Desde la cara austriaca del Zugspitze, son decenas las alternativas para hacer senderismo con salida en Ehrwald. Sin un objetivo totalmente claro, nosotros nos decidimos finalmente por caminar en dirección el Tajakopf (2.450 m), con la idea de alcanzar como mínimo el Seebensee o bien subir algo más hasta la Coburger Hütte (1.917 m).

Rutas de senderismo y en bici desde la Ehrwalder Alm. Esta vez elegimos el Seebensee, aunque nuestra ruta fue desde el mismo pueblo sin usar remonte. /EHRWALDER BAHN

Rutas de senderismo y en bici desde la Ehrwalder Alm. Esta vez elegimos el Seebensee, aunque nuestra ruta fue desde el mismo pueblo sin usar remonte. /EHRWALDER BAHN

Si bien la ruta es bastante sencilla, el hecho de subir caminando desde Ehrwald mismo –se puede usar el Ehrwalder Bahn para salvar los 400 metros de desnivel iniciales– nos empujó finalmente a plantarnos en el lago Seeben.

Lago Seeben, en Ehrwald

Lago Seeben, en Ehrwald

Sabia decisión, pues en total recorrimos más de 16 kilómetros con un desnivel acumulado de 1.300 metros, entre subida y bajada, más que suficiente para un día de paseo tranquilo y en grupo, cuyo objetivo era realizar una excursión de dificultad baja.

De hecho, es cierto que no presenta problemas técnicos –se puede subir hasta en bici de montaña–, pero completar esta excursión sin el uso del teleférico reclama esfuerzo físico considerable. En total, cubrimos el itinerario, ida y vuelta, en algo menos de seis horas, parada para comer a los pies del lago incluida. Fueron unas 3 horas para subir, tranquilamente, por unos 90 minutos de pausa y otros 90 bajando.

El lago se encuentra a unos 1.650 metros de altitud

El lago se encuentra a unos 1.650 metros de altitud

La cabaña Coburger, donde existe la opción de comer, se nos quedó unos metros más arriba, aunque algo más abajo pasamos por una segunda justo antes de alcanzar el Seebensee, en la cual también es posible el avituallamiento.

Respecto al paisaje, influye mucho el clima, pero el hecho de encontrar condiciones climáticas óptimas dio como resultado paisajes excelentes, tanto en el lago como durante toda la subida, con la cara tirolesa del Zugspitze como telón de fondo.

seebensee_zugspitze

El Zugspitze, de subida

El Zugspitze, visto a la bajada

El Zugspitze, visto a la bajada

Ehrwald

Ehrwald

*Nota para el viajero
La misma web del Ehrwalder Almbahn indica las alternativas de excursiones existentes. Si se anda en busca de algo sencillo y corto, entonces hay que usar el remonte, que cuesta unos 15 euros. La web austriaca Bergfex también detalla numerosas rutas en esta zona del Tirol.

Más posts de viajes sobre Baviera en:

rutaBayern

Anuncis

#rutaBayern: Jochberg

Acaba l’estiu i, mentre ve la neu i no, abelleix acostar-se de nou a la muntanya. Baixos de forma física com estem, la temporada l’hem encetada el passat cap de setmana amb una excursió més bé senzilla però ben agradable.

Per a excursions fàcils, les que ofereix el territori prealpí de Tölzer Land, allà on comencen les primeres muntanyes de l’Alta Baviera. En concret, la primera eixida fou la pujada al Jochberg (1.565 m), una excursió que es pot fer en format circular amb 9,3 quilòmetres de camí en total i un desnivell de pujada de poc menys de 800 metres.

El Walchensee des del cim del Jochberg, amb els Alps de rerefons

El Walchensee des del cim del Jochberg, amb els Alps de rerefons

La ruta. /ALMENRAUSCH.AT

La ruta. /ALMENRAUSCH.AT

Els camins estan ben indicats, nets, si de cas transitats (en cap de setmana, amb bon temps), i són fàcils de recórrer per hom. En total, la ruta es pot fer en dues hores, encara que amb una parada per dinar, o si el ritme és baix, es pot allargar un altre parell d’hores.

La passejada en cercle comença a qualsevol dels aparcaments que trobem a la carretera B11 entre Kochel i Walchensee, indicada als navegadors GPS com (Kesselbergstrasse). Si els aparcaments estan plens no hi ha cap problema d’aparcar a la vora del llac Walchen, ja a Urfeld.

Des de la B11, els senyals que indiquen l’inici de la ruta del Jochberg són abundants, només cal seguir-los fins abandonar la carretera. Pujant, s’ha de creuar la mateixa i entrar al bosc a mà dreta. Aleshores comença l’ascensió que dura uns 90 minuts sense presses, una mica menys a bon ritme.

En passar la cota 1.300 acaba el bosc i apareix una zona de pradera. Està perfectament senyalitzat (i es veu ben clar), però seguint a l’esquerra s’assoleix el cim i girant a mà dreta, de baixada, s’arriba al Jochbergalm. Ací es pot comprar una cervesa o fins i tot alguna cosa per menjar. Sembla un biergarten, però no permeten fer pícnic a les seues pròpies taules.

Jochbergalm

Jochbergalm

Al cim les vistes al sud són espectaculars, amb els Alps bavaresos i el Tirol de fons. Sense núvols baixos, és senzill admirar els principals pics de la zona: Zugspitze, Alpspitze, Dreitorspitze, Karwendel, etcètera. També el llac Walchen i els boscos que l’envolten. Encarats a la cara nord: la planícia i el llac Kochel en primer terme, mentre que si girem la vista a l’oest ens acompanya l’Herzogstand de ben a prop.

jochberg_paracaidas

Un bon lloc per saltar

Baixada
Des de la mateixa cabanya comença la baixada en direcció al Walchensee. No està tan ben indicada com la pujada i el camí combina instants pel bosc amb altres que transcorren per un camí forestal més ample. En qualsevol cas, res de ciment.

jochberg_walchensee

Walchensee

Al final de la baixada, uns tres quilòmetres després, arribem al mateix llac, preciós. El darrer tram de la passejada es fa per un camí a la vora de l’aigua, fins que arribem a Urfeld i enfilem l’estacionament.

Nota per al viatger
Hi ha descripcions detallades de la ruta a diferents webs, en alemany. És el cas d’aquestes resenyes a Bertour Online i Almenrausch.at.

Més posts de viatges sobre Baviera a:

rutaBayern

#rutaBayern: Rothenburg ob der Tauber

Casas en Rothenburg ob der tauber

Casas en Rothenburg ob der tauber

Después de dos años de visitas intermitentes y mucha pereza, me decido por fin a anotar aquí algunos datos sobre Rothenburg ob der Tauber. Fantásticamente conservada y empaquetada para regalo en los catálogos de la mayoría de operadores turísticos que pasean sus autobuses por Alemania, lo cierto es que si le guardo bastante la distancia a Rothenburg es porque al pasearla suelo tener la sensación de estar transitando un parque temático: el de la ciudad medieval germana (casi) intacta, eso tan raro de ver en un país que ha sido protagonista de las dos guerras mundiales y experimentado por tanto en ver caer bombas sobre su patrimonio.

En realidad no es tan sencillo. Si bien las murallas y el intramuros parecen mantenerse hoy como hace medio milenio, no creo que sea solamente por haber quedado el recinto libre de munición en el 45, sino porque para entonces ya llevaba varios siglos fuera de combate.

Como sucede en otras plazas de Franconia, Rothenburg jugó por última vez un rol importante en la Guerra de los Treinta Años y lo hizo decantándose del costado de los protestantes. Y después, una vez tomada y sometida por los católicos, la condena al ostracismo con el fin de la violencia y el largo invierno, letargo centenario, de una ciudad que ni siquiera vio pasar por delante la Revolución Industrial, de camino a ninguna parte y lejos muy lejos como parece estar de todo.

Eso, hasta hace cuatro días, cuando empezaron a llegar masivamente los autobuses, descubierta Rothenburg y la Ruta Romántica para el turismo de masas y para el de ojos rasgados en particular. Autocares por cierto que desembarcan a diario por autopista, la 7 de Baviera, la cual ha convertido los 60 km desde Würzburgo o los 80 km desde Núremberg en un paseo, aunque los 220 km que la separan de Múnich siguen siendo más bien un tostón para los de la carretera; un mundo cuando no un imposible para los cuatro masoquistas que se plantan allí en ferrocarril desde la capital con la única opción de echar el día y volver.

Et voilà! He aquí una de las principales razones por las que no le tengo un especial cariño a Rothenburg: porque siempre que la visito lo hago en un absurdo tour de día, con salida y regreso a Múnich en una sola maratoniana jornada, que termina completando casi seis interminables horas de carretera para que un puñado de turistas superficiales puedan retroceder un ratito en el tiempo. Y tan contentos, se me comen un par de bolas de nieve, que no se me compren alguna figurita de decoración navideña en pleno mes de agosto, y a otra cosa mariposa. Palomeadores.

Nada que ver los que deciden pernoctar en Rothenburg o los atrevidos viajeros que se la transitan con sus bicis en el marco de la Ruta Romántica, itinerario bicicleteable de casi 500 kilómetros cruzando el oeste de Baviera de norte a sur y que tengo en el tintero. Mis respetos a estos.

Paseo 
Como recinto amurallado y ciudad pequeña que es, Rothenburg es muy fácil de recorrer caminando. Con un par de horas es suficiente para dar un paseo integral que difícilmente superará los 4 kilómetros, más que suficiente para caminar por completo el conjunto histórico. Más allá de este, son menos los elementos de interés en esta ciudad de unos 11.000 habitantes, la mitad de los que tenía en el siglo XV.

Una buena forma de traspasar la muralla es hacerlo por la Rödertor, aparcando el coche por ejemplo en el estacionamiento de Edeka ubicado frente a la misma. Se llega conduciendo por la Ansbacher Strasse hasta el final y doblando a la derecha ante el muro.

Esta torre del siglo XIII da acceso a la calle del mismo nombre, tratándose en este caso de la única zona de Rothenburg devastada durante la II Guerra Mundial, por un incomprensible bombardeo producido el 31 de marzo de 1945.

A los pocos metros se alcanza un segundo torreón, el de San Marcos. Este, del siglo XII, pertenece al primer recinto amurallado. Hoy en día hay un hotel en la casa adyacente, que proporciona una primera vista de postal gracias a la placeta y la fuente de Röder.

Fuente y arco de Röder

Fuente y arco de Röder

Hay decenas de fuentes en el interior del casco antiguo, cuya agua era canalizada de forma secreta desde manantiales de los alrededores, de tal forma que se garantizara el suministro del asentamiento fortificado. Hoy en día, las fuentes aparecen a menudo ornamentadas con flores.

Siguiendo derecho se alcanza en unos metros la plaza principal, la Marktplatz. Punto de mercado y centro neurálgico de Rothenburg ob der Tauber, es otro de los iconos locales.

Plaza del mercado

Plaza del mercado

Aquí se encuentran algunos de los principales edificios, como el Ayuntamiento. Se observa magníficamente desde el sur, con sus dos partes diferenciadas: la gótica (s. XIII) con la torre, hacia la Herrngasse, y la de estilo renacentista, que desemboca en la plaza (S. XVI) cubriendo por completo uno de sus laterales.

Otro elemento singular de la Markplatz es la Taberna de los Concejales, recientemente restaurada. Se la reconoce por sus relojes en la fachada y merece la pena aproximarse a las horas en punto, entre las 11 y las 15 horas, para disfrutar de la breve representación de la escena del Trago maestro.

Institucionalizado hasta convertirse en motivo de la principal festividad del municipio desde 1881, el Trago maestro representa un trascendental episodio histórico acontecido aquí en el marco de la Guerra de los Treinta Años. Tras sitiar la ciudad protestante durante unos días, el general de la liga católica Tilly conseguiría finalmente vencer la resistencia del pueblo y acceder a su interior. Según se representa, fue recibido por las autoridades locales en la taberna, quienes para tratar de aplacar su ira le ofrecieron un enorme vaso de vino de 3 litros y ¼. Este, al ver la gigantesca jarra de vino, habría comprometido las vidas de los gobernantes a que uno de ellos fuese capaz de beberse todo el contenido de un solo trago. El ex alcalde Nusch habría aceptado y conseguido tal reto, consiguiendo así el perdón de Tilly y los católicos.

Además de junto al reloj del edificio histórico, el Trago maestro se puede disfrutar en vivo y en directo varias veces al año, en Pentecostés, en julio y en septiembre. Gran parte de la población local se implica directamente en la escenificación.

Antes de salir de la plaza, merece la pena volver la vista para contemplar la preciosa fuente de San Jorge y las casas que la protegen: la Casa de baile y la Carnicería. Son dos muy buenos ejemplos de fachwerk, arquitectura típica germana a base de celosías de madera.

La cara norte del asentamiento acoge el antiguo barrio judío, la abadía, así como la iglesia principal: la Jakobskirche. Esta parroquia protestante fue construida previamente a la Reforma, entre 1311 y 1484. Es una construcción de tres naves de dimensiones razonables y que presenta una planta atípica. No dispone de fachada principal y se accede por uno de sus laterales, previo pago de un par de euros.

Si se atraviesa el callejón de la Iglesia en dirección sur se alcanza la calle señorial, la Herrngasse. Además de varios palacetes medievales y tiendas de souvenirs de todo tipo, encontramos aquí la iglesia de los Franciscanos. Si se baja toda la calle se llega a la puerta del castillo. Cruzándola entramos en los jardines del Alter Burg. Aquí son espectaculares las vistas panorámicas de Rothenburg, también del río Tauber y las laderas de la montaña frente al claustro de los franciscanos.

Una vista desde el Alter Burg

Una vista desde el Alter Burg

Estas laderas cubiertas de viñas (Weinsteg) son aconsejablemente paseables si se quiere proseguir en busca del barrio del Hospital. Al mismo también se puede llegar sin salir de la muralla por la Burggasse.

En caso de haber salido del muro, se accede de nuevo al recinto por la cuesta de la Kobolzeller Turm. Terminada la subida, se alcanza la placeta de Plönlein, seguramente la mas fotografiada de Rothenburg. Mirando al sur desde la misma se admiran dos puertas, la Kobolzeller y la de Stern.

Plönlein

Plönlein

Al cruzar la Sterngasse se accede al recinto del antiguo Hospital, un barrio en sí mismo que acoge un hospicio y otros edificios, protegido todo por un bastión. Aquí puede terminar el paseo por Rothenburg ob der Tauber, que en caso contrario puede proseguir callejeando un poco más sin un rumbo fijo.

Callejuela en Spital

Callejuela en Spital

Más posts sobre viajes en Baviera en:

rutaBayern

#rutaBayern: Wimbachklamm

És possible que simplement les idolatre pel fet que jo no les tinc a casa, la cosa és que les caigudes d’aigua i les goles naturals que hi ha a les muntanyes de Baviera em toquen la fibra. Sense arribar a ser el Partnachklamm, el Wimbachklamm és capaç de regalar-li al viatger cinc minuts de silenci ensordidor, tancat entre la fageda, les roques i el riu Wimbach. En acabar el xicotet barranc, que al segle XIX ja era travessat al marc d’una ruta d’explotació de fusta, apareix una vall molt més serena. Camí del Watzmann, aquesta muntanya un dels molts comptes pendents que em queden a esta terra.

La gola des de dalt

La gola des de dalt

Caigudes d'aigua

Caigudes d’aigua

Nota per al viatger
*Per accedir al Wimbachklamm, al municipi de Ramsau bei Berchtesgaden, cal aparcar el cotxe uns 500 metres abans i seguir per un camí, degudament senyalitzat, a peu. Hi ha una porta d’entrada i una altra d’eixida. Cal pagar dos euros per persona. S’arriba per la carretera 305 i està degudament indicat.

Més posts de viatges sobre Baviera a:

rutaBayern

#rutaBayern: el Nido del Águila

Si hay un par de motivos por los que encuentro interesante una visita al Nido del Águila (en alemán, la Kehlsteinhaus) esos son la facilidad de acceso a un mirador alpino bastante decente, así como la proximidad de algunos lugares naturalmente fantásticos. Por lo demás, no me hace ninguna gracia la visita a una construcción nazi, la cual, por mucho que haya sido reconvertida, sigue significando lo que sigue significando.

Vista del refugio desde la parte alta del mirador

Vista del refugio desde la parte alta del mirador

Origen
La Kehlsteinhaus es un refugio de montaña situado en lo alto de la montaña Kehlstein (1.834 metros de altitud), a escasos kilómetros de la frontera entre Baviera y Austria por la zona de Salzburgo. Una zona, por cierto, hoy protegida en el marco del parque nacional de Berchtesgaden.

Aunque es cierto que las vistas de los Alpes bávaros y austriacos son magníficas, también lo es que la mayoría de sus visitantes acuden al lugar en busca de algo más. En concreto, en busca del célebre refugio de montaña de Hitler, un chalet inaccesible que le regaló el partido nazi por su 50 cumpleaños (1939) en la misma zona en que los dirigentes nazis disponían ya de una urbanización de recreo, el conocido como Berghof en Obersalzberg.

Cima

Cima

Según estimaciones oficiales, la cabaña se construyó durante trece meses, si bien se necesitó también la creación de una carretera y un espectacular ascensor que sube los últimos 124 metros por el interior de la roca. Los costes de la obra fueron muy elevados: más de 100 millones de euros al cambio actual y un mínimo de doce vidas humanas. Sobran las palabras.

El refugio de montaña, llamado a ser un espacio de confort para el führer, apenas se utilizó debido a la llegada de la guerra y a las preferencias del mismo Hitler.

Liberación
Si bien el Berghof fue bombardeado y destruido por las tropas aliadas, lo cierto es que no sucedió lo mismo con el refugio de montaña. Bautizado como Nido del Águila (Eagle’s Nest) por el general Eisenhower, las tropas aliadas lo alcanzaron en los primeros días de mayo de 1945. No obstante, la zona permaneció como un destacamento aliado hasta 1960, cuando fue devuelto a Baviera.

Naturaleza
Superado el morbo del lugar, lo cierto es que la visita permite acceder a un mirador espectacular frente a montañas de mayor envergadura, cuyas cimas rocosas cubiertas de nieve la mayor parte del año se disfrutan desde lo alto de Kehlstein.

Es el caso, por ejemplo, del majestuoso Watzmann o el precioso lago del Rey, el Königssee. De hecho, estas vistas son el único y verdadero motivo por el que recomendaría una visita. El espectacular ascensor de bronce, la chimenea de mármol regalo de Mussolini o la tortuosa y torturadora carretera de acceso me parecen más que prescindibles. Lo mismo me sucede con la cafetería del refugio: ni fu ni fa.

Las montañas y el lago

Las montañas y el lago

Eso sí, el viajero no debe olvidar que, abierto solamente en verano, el Nido del Águila suele figurar abarrotado de turistas llegados desde todo el planeta, especialmente en días soleados. El autobús y el pase, además, cuestan un dineral (para lo que se ofrece): 16,1 € a mayores de 14 años y 9,3 € a los menores.

Qué más hacer en la zona
Para justificar un viaje al Nido del Águila, al menos si se llega desde Múnich, hace falta algo más. Mis propuestas preferidas serían dar un paseo o bañarse en el Königssee, atravesar el Wimbachklamm, una pequeña garganta natural, o acercarse brevemente a Salzburgo. Claro, que para todos estos planes hace falta un vehículo privado, pues el acceso en transporte público a los mismos no resulta fácil.

Chimenea

Chimenea

Más posts sobre viajes en Baviera en:

rutaBayern

#rutaBayern: 10 motius pels que paga la pena pedalar-se Munic

Tan se val si vius a Munic –aleshores segurament no et calga propaganda– o si vens de visita, no tinc dubtes que si l’oratge ho permet la millor manera de desplaçar-se i gaudir de la ciutat és muntat sobre una bicicleta i pedalant. Ací van deu motius, pels quals jo recomanaria a qualsevol viatger que vinga, que no dubte en fer-se amb una de dos rodes i fer-la rodar:

1. Munic es una ciutat plana i fàcil de pedalar per a hom. La poden gaudir a parts iguals Indurain, el Piranya o una iaia canyera. Nivell per a tots els públics.

2. Per carrils per a bicicleta i seguretat per a ciclista que no siga: tenim una xarxa per a pedalar de 1.200 quilòmetres. La major part dels carrils estan ben senyalats, conservats, asfaltats i diferenciats dels espais per a vehicles a motor.

3. No has de tindre por que et furten la bicicleta. Amb molt mala sort, si oblides encadenar-la. I ja seria casualitat.

4. Amb la bici podràs veure i gaudir de moltes més coses que si vas amb qualsevol altre mitjà de transport. Ni el metro, ni el tramvia, ni el bus, ni el cotxe privat, ni a peu, ni el bus turístic, cap altre li fa ombra.

5. La natura, per exemple, difícilment la podràs conèixer si no és a pedals. L’Englischer Garten, la llera del riu, els llacs dels voltants.

6. És la manera més ràpida de moure’s a la ciutat. Sense embussos, sense retardaments, sense dependre de ningú.

7. Pedalar és barat. Un abonament per a tot un dia de transport públic costa uns sis euros. Una sola carrera en taxi entre sis i 30. Llogar una bicicleta per 24 hores costa menys de 20 euros. Comprar-ne una vella a un mercat de segona mà: entre 30 i 80.

8. Muntar en bicicleta et permetrà barrejar-te amb la gent local i entendre una mica millor com funciona aquesta capital. Estimacions municipals calculen que el 90 % dels muniquesos i les muniqueses tenen almenys una bici.

9. Pedalar és net. Sostenible, vull dir.

10. Pedalar és sa. I punt.

Més posts de viatges sobre Baviera a:

rutaBayern

#rutaBayern: la Gruta de Venus en Linderhof

Detalle de Linderhof. /BaM

Interior de la gruta. /WIKIPEDIA CC

Mientras el palacio de Neuschwanstein sigue batiendo récords –en 2013 pasó de 1,4 a 1,5 millones de visitantes–, los otros palacios de Luis II en Baviera siguieron el camino contrario el pasado año. Sin desmerecer Herrenchiemsee, lo cierto es que le guardo un cariño especial al pequeño Linderhof.

linderhof_fachada500

Detalle de la fachada. /BaM

A rebufo de su vecino waltdisneyesco, Linderhof recibió durante el pasado 2013 la nada despreciable cifra de 426.396 visitantes. Aunque se trate del segundo palacio más visitado de Baviera, sus números son incomparables a los de Neuschwanstein y, por si fuera poco, parecen empequeñecer con el paso de los años –en 2012 perdió unos 10.000 visitantes en comparación con el año anterior; exactamente la misma cifra que ha cedido en el último año, dadas las 437.000 visitas de 2012–.

Teniendo en cuenta que le debo un texto al palacio en si mismo, que dejo para otro día, todavía me llama más la atención lo desapercibido que pasa uno de los elementos más singulares que alberga: la Gruta de Venus.

¿Gruta de Venus? En efecto, una caverna artificial inspirada en la ópera Tannhäuser de Richard Wagner, la cual se esconde en la ladera septentrional de los jardines. Un delirio de lugar que solamente abren unos meses al año y, lamentablemente, es visitado por una pequeña parte de los turistas que acuden a Linderhof –me baso para ello en mis estadísticas personales tras acompañar a viajeros entre dos y tres veces por semana hasta allí–.

Así las cosas, intento descifrar aquí un poco más la Gruta de Venus, con la esperanza de que algún viajero lea estas líneas y no dude en adentrarse en ella en su visita a Linderhof.

Construcción. Oculta en la ladera de los jardines septentrionales de palacio, la Gruta de Venus fue erigida entre 1877 y 1878, por orden directa del rey Luis II y bajo la dirección del escenógrafo August Dirigl. Considerada la cueva artificial más grande de Europa, su planta supera los 100 m2 y evoca el escenario del primer acto de la ópera de Wagner Tannhäuser, así como la Gruta Azul de Capri.

Se trata de una construcción sorprendente a la que no le faltan detalles. Sus estalactitas y estalagmitas están cuidadosamente elaboradas de tal forma que, en la oscuridad del lugar, parecen auténticas. Fue construida combinando yeso, alquitrán y hierro, si bien los accesos están hechos a base de piedra natural.

Exterior de la gruta. /DIEGO DELSO CC

Exterior de la gruta. /DIEGO DELSO CC

Particularidades y tecnología. El interior de la cavidad cuenta con un pequeño lago, así como con una cascada y un sistema de iluminación, todos ellos artificiales. En este sentido, cabe destacar que la Gruta de Venus de Linderhof supuso la primera gran instalación eléctrica de Baviera, inicialmente con luces en color rojo y azul, tratando de evocar en este caso la Gruta Azul de Capri.

También dispuso de siete calderas para la climatización interior del lugar, tanto en invierno como en verano. Estas permitían calentar el ambiente pero también el agua del lago, cuya temperatura se podía establecer por encima de los 30º.

Igualmente revolucionario resultaron otras aplicaciones del inmueble, como una máquina para la generación de olas artificiales en el agua o un aparato que proyectaba el arco iris en el ambiente.

Wagner. La gruta de Venus de Linderhof está inspirada en la ópera Tannhäuser de Richard Wagner. El pintor August von Heckel es el autor del mural que se aprecia detrás del estanque, Tannhäuser en Venus, en relación con la citada historia.

Asimismo, Luis II usó la gruta como lugar para escuchar música, para lo que disponía de un mirador sobre la misma. Los músicos, por su parte, tocaban junto al agua.

Por otro lado, el pequeño lago contaba con una barca similar a la utilizada en la ópera wagneriana Lohengrin.

Problemas de conservación y restauración. A las puertas de los Alpes, los problemas de mantenimiento del espacio surgieron desde bien temprano. En 1890 se construyó un tejado sobre la gruta, con el fin de evitar las filtraciones de agua que ponían en riesgo la construcción.

Filtraciones de agua, proveniente de lluvias o del deshielo invernal, que siguen amenazando la construcción en la actualidad. En los años 60 del siglo XX se pusieron las primeras telas y andamios en el interior, para garantizar la seguridad de los visitantes.

En los últimos años, la Administración bávara se ha puesto manos a la obra, iniciando un ambicioso proyecto de restauración y protección de la Gruta de Venus. Aunque las visitas permanecen activas, gran parte de la instalación permanece andamiada y se ha desviado parcialmente el recorrido turístico interior. A pesar de las restricciones, la visita resulta maravillosamente inspiradora, para lo que se necesita, eso sí, un mínimo de sensibilidad cultural.

Visitas. Los accesos están regulados y únicamente son factibles entre abril y octubre. Es posible entrar a la caverna usando la misma entrada al palacio, para lo que hay que desplazarse hasta la puerta siguiendo las indicaciones existentes en el jardín.

Las visitas son regulares, aproximadamente cada diez o quince minutos. Normalmente en inglés o en alemán, aunque a última hora de la tarde, si entramos solos, es factible conseguir un audio en español.

Más posts sobre viajes en Baviera en:

rutaBayern

#rutaBayern: la batalla de Nördlingen

El otro día cerraba post con una mención a la batalla de Nördlingen y prometía darle carrete en una nueva entrega. Reconozco que sigo bastante verde en la materia, hay que ponerse a ello, pero me pareció increíble descubrir que en esta pequeña villa se libró una decisiva batalla en el marco de la Guerra de los Treinta Años. Así es que aquí van cuatro notas:

La Batalla de Nördlingen se desencadenó en el verano de 1934 y fue un episodio fundamental en el transcurso de la Guerra de los Treinta Años. Sitiada esta ciudad protestante por las tropas imperiales, en ella se enfrentaron unos 18.000 protestantes, germanos y suecos, contra más de 20.000 católicos, germanos (bávaros, austriacos) y españoles.

Ahí lo que me llama la atención: supuso la entrada en la contienda de tropas españolas comandadas por el cardenal-infante Fernando de Austria, hermano del rey Felipe IV. Combatieron junto a las milicias de Fernando de Habsburgo, futuro emperador Fernando III, derrotando finalmente a los protestantes y desencadenando la entrada en la guerra de Francia.

A la espera de mejor y más documentación, esta crónica bastante bizarra publicada en un diario indudablemente español como es ABC se explaya comentando lo acontecido en esta tranquila ciudad de Baviera: Nördlingen, la decisiva victoria de los tercios españoles sobre el imbatible ejército sueco.

Para terminar, la mirada de Rubens al combate:

'La victoria de los dos Fernandos (1935, de Rubens). /W'IKIPEDIA

‘La victoria de los dos Fernandos’ (1935, de Rubens). /W’IKIPEDIA


Más posts sobre viajes en Baviera en:

rutaBayern

#rutaBayern: Nördlingen y el cráter meteórico

El centro de Nördlingen

El centro de Nördlingen

Después de mucho leer, el otro día tuve al fin la oportunidad de pasear por las calles de Nördlingen, una de las ciudades más pintorescas de la Ruta Romántica a su paso por la Suabia bávara.

De manera similar a lo sucedido en Rothenburg ob der Tauber, parece ser que la Guerra de los Treinta Años fue determinante para el devenir de esta pequeña ciudad, anclada en el tiempo durante siglos –de ahí su casco histórico perfectamente conservado– hasta prácticamente nuestros días. En la actualidad, hay que remarcar, las cosas parecen haber cambiado y Nördlingen combina la tranquilidad de un pueblo con la prosperidad económica que se deja sentir en la Baviera contemporánea. Tiene 20.000 habitantes.

Muralla y centro
Resguardado en el interior de un recinto amurallado circular, el casco histórico de Nördlingen esconde varios palacetes medievales perfectamente conservados, así como numerosos ejemplos de arquitectura a base de celosías de madera, las típicas fachwerkhäuser alemanas.

Nördlingen desde el aire. /M. TOURISMUS

Nördlingen desde el aire. /M. TOURISMUS

A diferencia de lo que pasa en Rothenburg ob der Tauber, donde es más fácil cruzarse por la calle con un turista asiático que con un lugareño, en Nördlingen, a pesar del auge del turismo, se respira un aire bastante genuino. Algo que, en mi opinión, mejora la calidad de cualquier paseo urbano.

En nuestro caso nos quedamos con las ganas –a cambio paseamos por el sorprendente mercadillo dominical–, pero cuentan que subir al campanario de la iglesia luterana de San Jorge es un imprescindible, dadas las vistas que ofrece Daniel, sobrenombre de esta torre de 90 metros de alto que permite perfilar toda la comarca desde el aire.

Cráter
Precisamente ese perfil aéreo, cuya peculiaridad desconocía hasta la fecha, ha sido una de las sorpresas de la visita a esta pequeña ciudad suaba y sus alrededores.

Conocida como Ries de Nördlingen en función de la denominación otorgada por los romanos hace casi dos mil años, esta zona que comprende varios municipios en una superficie 1.800 km2 es en realidad una pequeña depresión en la llanura bávara.

En concreto, se trata de la formación resultante del impacto de un gran meteorito en la zona, hace 14,4 millones de años. Todavía hoy se aprecia con facilidad, tanto en la morfología del terreno como en los materiales de los que se compone, el gran cráter que es en si mismo el Ries.

Morfologia del Ries Nördlingen. /WEB

Morfologia del Ries Nördlingen. /WEB

Diferentes partes del Ries. /GEOPARK

Diferentes partes del Ries. /GEOPARK

En la ciudad de Nördlingen se encuentra el Rieskrater Museum, mientras que el Geopark Ries, con sede en Donauwörth, informa de las actividades posibles en la zona a colación del cráter meteórico más grande de Europa.

Por otro lado, en el apartado de historia me resultó especialmente curioso conocer la  participación de las tropas españolas en una importante batalla allí acontecida, en tiempos de Felipe IV durante la Guerra de los Treinta Años. Pero esto último lo dejo para otra entrega.

Más posts sobre viajes en Baviera en:

rutaBayern

#rutaBayern: hivern/primavera

Té nassos la cosa que aquest hivern estranyament calent només haja nevat tres dies com aquell que diu, a Munic, i que dos dels quals hagen sigut fora de l’hivern natural. Primer al desembre; ara quan suposadament comença la primavera. A la ciutat la nevada ha sigut no res; però la cosa canvia cap a les muntanyes. No em canse de fotografiar el castell de Neuschwanstein, i menys si me’l trobe amb mig metre de neu acabada de caure.

Quatre flocs de neu a destemps

Quatre flocs de neu a destemps

NSS nevat en primavera

NSS nevat en primavera

Neu als boscos de Hohenschwangau

Neu als boscos de Hohenschwangau

Més posts de viatges sobre Baviera a:

rutaBayern